
Los recursos marinos y costeros involucran los ecosistemas, y los recursos vivos, la diversidad de especies y hábitat, los usuarios de los recursos y las poblaciones humanas en la costa, los diversos usos de la zona marina costera, como el uso de bahías para puertos, la recreación, vivienda, transporte, turismo, etc., así como las actividades interrelacionados con la pesca como el comercio de productos pesqueros y acuícolas. En Guatemala los recursos marinos se consideran aquellos ubicados geográficamente entre la línea de costa, definida como la marea más baja, hasta el límite de la zona económica exclusiva de Guatemala, a 200 millas de la costa.
Para el caso de los recursos costeros en el país, estos están comprendidos entre la línea de costa y la zona de influencia de la salinidad en el litoral, hasta un máximo de 10 km tierra arriba, se entiende como la zona costera las áreas bajo la influencia de mareas y que experimentan un efecto de la salinidad por el viento, intrusión subterránea o durante desastres naturales como huracanes. También áreas como las desembocaduras de los ríos, lagunas costeras, playas, humedales costeros, estuarios, canales de abastecimiento de agua, etc. Los principales ecosistemas costeros y marinos del país comprenden estuarios, marismas, humedales y bosques de manglar, bosques aluviales o pantanos, lagos y lagunas costeras, la desembocadura de ríos, dunas y playas, salinas, arrecifes, praderas de pastos marinos y el litoral marino rocoso.
Quizás uno de los ecosistemas de agua salobre más particulares en Guatemala, no sólo por la biodiversidad que alberga y la cantidad de servicios ambientales que brinda a la sociedad sino también por la degradación que ha sufrido en las últimas décadas, sea el ecosistema de manglar, localizado en ambos litorales, aunque con mayor extensión en el litoral del Pacífico. En la actualidad se estima que existen 20,579 hectáreas de mangle, 40% de las cuales están dentro de áreas protegidas.
Estos ecosistemas sustentan y facilitan diversas actividades económicas vinculadas a servicios portuarios, turismo, acuicultura y pesca comercial; también proveen servicios ambientales que protegen la línea costera y estabilizan los sedimentos, razón por la cual su destrucción crea un gran impacto, no sólo en el ambiente sino también en la economía del país. En este contexto, la zona costera del país -y sus recursos- es un patrimonio de importancia para diversificar la economía de Guatemala; no obstante, existe la necesidad de promover un proceso mediante el cual se desarrollen y ejecuten estrategias coordinadas de distribución de los recursos ambientales, socioculturales e institucionales, con el fin de lograr la conservación y el manejo múltiple de los distintos ecosistemas.
El tema de Ecosistemas Marino Costeros se ha desarrollado con amplitud en las dos entregas que se han realizado del Perfil Ambiental. Una primera descripción, la puede hallar en el tema Ecosistemas Marino Costeros del Perfil Ambiental 2004. Y para información más actualizada y poder hacer comparaciones puede consultar el tema Recursos Marinos y Costeros del Perfil Ambiental 2006. Un análisis profundo de La zona marino costera: agotamiento y abandono sostenidos se realiza en el Perfil Ambiental 2008-2009, capítulo 3 inciso 5.